Crónica Triatlon Challenge Fuerteventura 2012 por Juan Andrés

Ya por Tenerife, os cuento un poco mi experiencia.

Salida a las 8:05, en un mar calmado, con medusas (vi 8 ó 10) y con más de 1900 metros según los experto nadadores, entorno a 2100 metros. Hago lo que puedo jejeje y una transición de 1 km hasta el box. Salgo del agua en 37 minutos y cojo la bici.

Los primeros 25 km voy normal, pegando el viento fuerte pero adelantando gente. Paso una zona de baches que estaban señalizados pero me trago uno y noto la bici que va un poco rara, como si fuera pinchada la rueda trasera pero no está…asi que sigo tirando. Primer puerto sobre 3 km, con rampas del 15%, y noto que no voy bien, con fuerza pero sin ritmo, vuelvo a mirar la rueda pero no está pinchada…no me obsesiono más y sigo adelante. Sigue el viento y segundo puerto, sobre 7 km que se me hacen muy largos. Ya tenía que estar adelantando a gente conocida pero no les veo y pienso que hoy no es mi dia. Bajadas rapidísimas con la gente a 70 por hora y yo no puedo pasar de 60. Llego a meta en 3:02 por el gps (en el listado de tiempos a nadie le cuadra porque las transiciones estaban mál situadas) y veo a gente que tenía que haber cogido en la bici que me sacan 4 km en la carrera…algo me pasa. Cuando me bajo de la bici para dejarla y la empujo la rueda trasera no gira….y es que iba frenada; se ve que en el bache que me trague se giro el puente de freno y me fue frenando. De hecho, en meta la gente me preguntaba si había pinchado porque llegué muy tarde…Calculamos que perdí sobre 15-18 minutos. Esto es lo que hay.

Salgo a correr, el circuito es continuo sube y baja con mucho viento, duro…Primeros 4-5 km tranquilos, paro a mear y comienzo a lanzarme…adelantando gente y más gente. Los últimos 10 km los hago en 44 minutos, para un total de 1:34 por mi reloj. Total 5:23. Como siempre, sonriendo y brazos arriba por terminar.

Sabor agridulce, porque lo principal aquí es terminar y disfrutar, pero me sabe mal ya que estoy fisicamente para haber entrado sobre 5:10 – 5:15, pero ya está.

Ahora, a pensar en Lanzarote.