Crónica Anaga K42 by Aridany

Son las 6:30 de la mañana, toca levantarse para afrontar un día largo. Después del desayuno de constumbre, Yuri y yo cogemos carretera hacia la laguna, llegamos sobre las 8 y cafecito de rigor para entrar en calor. Para Yuraima es su primera carrera, son 21 km para ella y le doy unos últimos consejos, se la ve con ánimo y con fuerzas, me deja bastante tranquilo.
Poco a poco se va llenando la plaza y van llegando compañeros, Elías, Yurena, Sergio, Sergio (el huevo) gran carrera sí señor, Pulido, Juando, Marcos, Chinea, David, Coke, Ale, Joaquín, Ramón, Juani, Pedri, Nuria, Nayra…todos estaban allí, unos con unas metas y otros con otras pero dispuestos a disfrutar de un gran día, hay un ambiente increíble y ganas de que empiece ya, por delante 44 kilómetros de montaña para disfrutar.
Cuando me quiero dar cuenta ya estoy metido de lleno en la carrera, primeras cuestas y primeras retenciones, subida al Bronco, el sendero es estrecho no hay sitio para tanta gente, ¡tranquilo ari! me digo, la carrera es muy larga y ya habrá tiempo de correr; poco a poco voy entrando en calor y voy visualizando la carrera, me dispongo a subir hacia el primer avituallamiento, todo va como esperaba buenas sensaciones, Coke marca el ritmo, ¡Grande Coke!, me dejo llevar aún sabiendo que no era el ritmo que yo quería, pero me encuentro fuerte y prosigo, llegamos a la subida de la Goleta y decido bajar el ritmo y dejar ir a Coke, esa no era mi carrera, subo bien, a ritmo, las piernas responden me encuentro bien nada fatigado y vuelvo a plantear hacer mi carrera. La bajada hacia punta del hidalgo, impresionante, bonita y para disfrutarla, pronto vino Elías como un cohete poniendo a cada uno en su sitio jeje!! en la bajadita te espero Jaja!!, yo ya lo daba por hecho, ya no estoy tan fresco bajando, siento que el primer tramo de carrera no fuí al ritmo que debería haber ido y eso se paga, por eso decido bajar rápido pero dosificando, aún queda mucha carrera.
Después de 28 kms llego a punta del Hidalgo en 3h 30 min, es mas o menos lo que yo calculaba, tengo fuerzas, en la bajada recuperé sensaciones y me encuentro motivado para afrontar la parte final de la carrera, mi sorpresa fue grande cuando oigo una voz, es elías diciéndome ¡Vamos Ari, te esperamos!, él sabe que voy bien subiendo y que iba a disfrutar con ellos seguro, ahí estaba Coke, Elías y Pulido y justo cuando doy con ellos en las primeras escaleras de subida hacia Chinamada, ¡¡Plass!!, tirón en el abductor derecho, que faena, iba fuerte, tenía ganas pero no pudo ser, se acabó el correr a gusto. Gracias elías por querer estar ahí pero yo sabía que ahora tenía que plantearme otra carrera totalmente diferente a la que tenía en mente desde un principio, ahora tocaba sufrir, dosificar y pensar que aunque tu cuerpo en ese momento es tu enemigo, si lo cuidas y lo mimas seguramente pronto volverá a ser tu amigo y así lo hice, me detuve a estirar, costó pero después de unos minutos pude continuar, me veía fuerte subiendo, poco a poco iba ganando los puestos que había perdido, aunque cuando se trataba de correr en llano era otra cosa, prefería caminar y dosificar, no estaba dispuesto a volver a sufrir otro tirón, aprovechaba e hidrataba el cuerpo, esa era mi carrera ahora. Llego a Chinamada y tras una breve pausa para comer y beber algo me dispongo a afrontar los 5 kms finales de subida hacia Cruz del Carmen, ¡Ya está hecho Ari! Me decía, trato de no forzar la máquina, voy bien, este es el ritmo, veo a corredores que voy pasando con muchos problemas físicos y les doy ánimos y justo al kilómetro de empezar a subir ¡¡Plass!! otro tirón en el abductor de la otra pierna, no me lo podía creer, había superado el primero y el segundo no iba a ser menos, me tomo mi tiempo, estiro y me hidrato, me recupero algo y continúo, ya no queda nada, voy tocado pero no hundido jeje!! de pronto me da por mirar para atrás y me veo a mi compañero Ramón, se le ve bien, le digo como me encuentro y decide acompañarme en los kms finales, gracias Ramón no hubiera sido lo mismo sin ti, te lo aseguro. Coronamos cruz del Carmen y nos disponemos a bajar hacia la meta, cierto sergio, esa era la referencia psicológica, lo demás era simplemente dejarse llevar y así lo hicimos. Cual fue mi sorpresa cuando bajando por Jardina oigo a un muchacho cantando a lo lejos, no me hizo falta girar la cabeza, sabía que era él, Sergio, que grande nene, y yo preocupado por si estabas sufriendo, ignorante de mí. Junto a él david, que alegría, ellos llevaban un ritmo bajando que yo no podía seguir y les dejo ir, ramón seguía a mi lado y por más que yo le insistí, nada, no se despegaba de mí, gracias nene todo un detalle. En la subida al Bronco de vuelta me encuentro con ánimo y decido apretar el ritmo para así por lo menos intentar llegar los cuatro juntos a la meta y así lo hice. El resto fue sencillo, de vez en cuando atabamos a algún caballo desbocado que se emocionaba al ver la meta tan cerca, pero nada más, gran entrada a meta todos juntos y con mi niña despues de 6 hora 43 min, Inolvidable.

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